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Terra
La Coctelera

Aprender a Adaptarme

Me di cuenta de que he vivido en cada de las tres culturas grandes, en cuanto a tiempo. Los tres son: pasado, presente y futuro.

Vamos a empezar con el presente. Es  muy obvio que España es un país que vive y aprovecha el presente. Nadie tiene prisa y todos son muy relajados. Cuando pedimos la cuenta despues de comer, algunas veces tenemos que esperar veinte o treinta minutos, pero ya estoy acostumbrada. La comida en España no es una lata. Tienes que disfrutarlo, quedar con tus amigos y saborear la comida. Me gusta mucho sentarme y comer lentamente con mis amigos por 2 horas y relajarme, algo muy común en España, pero cuando regreso a los EEUU...va a ser otra historia.

Los EEUU es un país moderno y bastante joven que vive en el futuro. Siempre está pensando en lo más grande, lo más nuevo y lo mejor para el futuro para ganar contra los otros paises, o los individuos contra otra gente. Es imposible que comemos por 2 horas para la comida, porque nadie tiene tanto tiempo. Despues de comer, quizá un sandwich o algo rápido, todo el mundo sigue trabajando o haciendo las cosas ïmportantes¨. Especialmente para gente que trabajar o estudiar, quedar y charlar con amigos despues de comer es casi absurdo y una pérdida de tiempo.

También he vivido en China, un país con muchísima Historia y aprecia mucha las tradiciones. Si haces algo mal, no es vergonzoso para tu sólo, sino también para tu familia y tus ancestros. Como en la película de Disney ¨Mulan¨, vas a deshonrar el nombre de tu familia en total. La sociedad ve al pasado y mantiene muchos crecimientos y tradiciones del pasado, pero al mismo tiempo, creo que ahora con el crecimiento del poder en la economía, China está siendo un superpoder en el mundo, y es una sociedad del futuro además del pasado. La gente también siempre está trabajando para tener éxito, y podemos ver que los estudiantes y la generación jóven es muy muy ambicioso, y tiene notas buenísimas y conoce muchísimo cosas del mundo. En mi opinion, los otros paises tienen que tener cuidado porque es verdad que la sociedad china es muy ambiciosa y trabaja muchísimo para tener lo que quiera.

He vivido en todas estas culturas, y me he disfrutado. No ha sido una transición difícil, quizá porque siempre he vivido en una sociedad internacional y he tenido influencias de todas estas culturas. Creo que lo mejor es entender todas las culturas, pero combinar los mejores aspectos de las culturas diferentes y vivir con un crecimiento de tiempo del pasado, presente y futuro al mismo tiempo para aprovechar al máximo la situación, la oportunidad  y lo más importante, la vida.

Consejos para estudiantes del futuro

Seguro que vas a disfrutar tu tiempo en España, hagas lo que hagas, porque es una cultura tan diferente y hay muchísimas cosas que hacer en la ciudad.

1. Viajar por España y experimentar el orgullo de las regiones del País Vasco o Cataluña, y aprender de las idiomas diferentes en España.

2. Comprar un abono de transportes para que puedas ver los lugares fuera del centro, pero al mismo tiempo, andar por la ciudad! Vas a experimentar mucho más de pie en vez de en metro o en tren.

3. Si es posible, ver la televisión para acostumbrarte con el accento español, porque para mi, las voces de las películas o la televisión son mucho más díficil para entender que las voces de las personas en realidad.

4. Comer muchos menú del dias! Vale la pena...

5. No tardar en hacer las cosas que quieres, porque el tiempo pasa rapidísimo!

6. No quedarse demasiado en el piso, porque estás en una ciudad extranjera! Aprovechalo!

7. Ir al Jardines del Moro. En mi opinion, es mucho más bonito que el Parque Retiro. El Museo Cerralbo también es más bonito que el Palacio Real. Estos son dos lugares no dados el valor que merecen.

8. Visitar los museos del Prado y Reina Sofia muchas veces, porque son gratuitos para estudiantes!

9. Sacar películas de la biblioteca de Sede Prim. Si vas a quedarte en tu piso, por lo menos puedes ver unas películas en español!

10. Esto depende de la persona, pero pienso que quizá vale la pena vivir con una familia española para hablar en español cada día, para tener un sentido de vivir en una casa española auténtica, y quizá para comer comida española también...Los pisos compartidos son buenos para la libertad, pero creo que la vida con una familia sería mejor para integrarse totalmente.

¡Que disfrutes en España!

Mis experiencias aquí: lo peor

Mi peor experiencia aquí es definitivamente mi piso. Aunque es muy centrico, al lado de Puerta del Sol y puedo ir a cualquier lugar en el centro en 20 minutos, hay muchos desventajas también.

Primeramente, mi habitación no tiene ventana, pero ya estoy acostumbrada y podría ser algo bueno porque ahora hace mucho frío pero mi habitación no, debido a la falta de ventana. También hay demasiadas reglas! No podemos poner la lavadora porque alguien la ha roto en el pasado, y ahora sólo la dueña del piso y una de mis compañeros de piso (ella es MUY amigas con la dueña, al principio, pensaba que fuera su hija, porque ella vive en una habitación ¨secreta¨ en la oficina de la dueña que es siempre bajo llave) pueden ponerla. Además, hay muchas cartas en la paredes que nos acuerdan de limpiar el piso, que no podemos echar papel en el WC, no echar comida en el fregadero, lavar los platos inmediatamente despues de comer, no dejar tus cosas en la mesa pública...y mucho más. También volvi una noche a las 2h en la mañana, y la chica española me gritó porque dijo que la he levantado y iba a levantarse a todos los vecinos. Pero lo más extraño es que despues de gritarme, entró en una habitación vacio en vez de su propia habitación y no salió de allí esa noche. Creo que ella dijo a la dueña que algunas veces vuelvo muy tarde, porque la dueña me preguntó si mis padres sabían que salgo por la noche, y que ella iba a decirles- aunque fue una broma, no me daba mucha gracia.

Hay otras veces que la compañera de piso me ha gritado, pero sería una publicación muy larga si hablo de todas...Había una chica italiana que vivía aquí menos de un mes, pero ella se fue porque no podía aguantar más. Que suerte...

Creo que mi experiencia con este piso ha hecho daño a mi experiencia total aquí, porque no tengo ganas de volver a mi piso, y cuando estoy en mi piso, siempre cierro la puerta por si acaso la dueña o mi compañera de piso me van a reñir.

Pero ya estoy acostumbrada, y sólo queda una semana! Nunca pensaba que iba a echar de menos la vida de los dormitorios, pero estoy muy emocionada a volver a mi casa, y luego a Pomona! Me gusta mucho vivir en un pasillo con mis amigos, porque no tengo que ir muy lejos para quedarme con alguien, y no tenemos que hacer planes con mucho antelación. También hay MENOS reglas vivir en un dormitorio!

Mis experiencias aquí: lo mejor

Otra vez, me siento muchas emociones. Estoy aprovechando todo lo que puedo estos últimos días en Madrid, y aunque ya tengo ganas de regresar a casa, sé que voy a echar de menos mucho la vida aquí.

Hoy, Hope y yo fuimos a muchos lugares. Intentamos a cumplir nuestra lista de actividades y lugares de intereses de Madrid que todavía no hemos aprovechado. Fuimos al Templo de Debod, y ibamos a ir al Palacio Real, pero en el camino, vimos el Museo Cerralbo y decidimos entrar. Era gratuito, pero aún si no fuera, vale la pena verlo porque la entrada es muy barata y la casa es increíble. Todavía no he visto el interior del Palacio Real, pero imagino que el Museo Cerralbo es como una versión pequeña del Palacio, porque hay colleciones de arte y de rélicos de todo el mundo, con decoraciones lujosas. Estoy muy feliz que decidimos entrar, y pienso que la gente no le da el valor que merece.

Luego, el plan era que ibamos a ir al Palacio Real, pero fuimos a un restaurante con sóla una camarera, así que tuvimos una comida muy larga y decidimos visitar el Palacio mañana por la mañana para que podemos verlo sin prisa. Entonces, visitamos el Catedral de la Almudena y era la segunda cosa del día inesperada ( el primer fue el Museo Cerralbo). La Catedral es la más moderna que he visto, completamente la antítesis de lo que pensaba porque tiene la sede en el centro de Madrid, una ciudad de importancia histórica. Por eso, pensaba que es una catedral tradicional, con mucha historia, como la de Segovia o quizá Toledo. Pero no...hay mucho arte abstracto adentro, y el techo tiene muchos colores, casi indígena, quizá con influencia de los árabes. Hay una habitación que me gusta mucho. También es muy chocante porque los paredes son de mosaicos brillantes de escenas de la biblia, pero nunca he visto algo como así, especialmente en una Catedral. Además,  vimos el Cripto Neo-Romano bajo de la Catedral, también muy moderno. Al otro lado del cripto es las ruinas de la muralla árabe, ahora son sólo unas piedras, pero estoy alegre que la hemos visto.

Ha habido muchas sorpresas hoy y es un día lleno de cosas imprevistas, pero es un buen día, porque estamos terminado la lista de cosas que tenemos que hacer. Más cosas en la lista: ir al Palacio Real (mañana!), ir al espectaculo de Carmen, ir al musical de Más de 100 Mentiras, ir al Museo Thyssen otra vez, y otras cosas...

Como ya lo he dicho, estoy lista para volver a casa pero ya sé que voy a echar de menos algunas cosas de Madrid. Por ejemplo, la vida en el centro de una ciudad grande. Vivo en Shanghai, otra ciudad grande, pero no vivo en el centro, y el centro de Shanghai tampoco es tan céntrico. Aquí, puedo ir en pie a casi todos los lugares del centro y me lo gusta porque puedo explorar cuando quiera. Es una manera barata y es una forma mejor de pasar el día que quedarme en mi habitación viendo películas o lo que sea. También voy a echar de menos el hecho de que hay un bar o restaurante cada diez metros, y que puedo tapear o tomar algo en cualquier momento y relajarme y ver la gente en las calles o charlar con el camarero.

Otra cosa...el MENÚ DEL DÍA. Me encanta los tres platos MUY baratos y CON una copa de vino o cerveza en el mediodía, comiendo lentamente sin preocupacciones por dos horas o más...pero voy a regresar a China, a los EEUU, donde no tenemos esto lujo...

Viaje al norte

Este fin de semana, fui a País Vasco con mi novio. Fuimos a Bilbao y San Sebastian, quizás las dos ciudades más conocidas en el norte.

Cogimos el Renfe para ir al norte, y obviamente, durmí en el viaje de 5 horas. Cuando me desperté, tuve un choque porque no pude ver nada afuera de las ventanas porque había tanta niebla. Parecía una escena en una película de horror. Todavía no entiendo porque hay tanta niebla en un lugar muy lejos del mar, pero parece algo común a lo largo del viaje. Había un momento cuando estabamos cerca de las montañas, y pienso que verdaderamente estabamos en las nubes porque estaba viendo los nubes sobre las montañas, y el próximo minuto, no podía ver nada.

Bilbao es una ciudad muy pequeñita, y todo está acesible en pie, aunque tiene un sistema de tranvía muy conviniente. Me gusta mucho el tranvía porque es como el metro, pero al mismo tiempo, es como el autobus. El horario es muy regular como el metro, pero me gustan las vistas, algo que el metro no tiene. Fuimos al Museo de Bellas Artes y también el Museo Guggenheim, los lugares de interés más famosos de Bilbao.

Me sentí la identidad vasca mucho más en San Sebastian. No sé si había una feria o un festivo, pero vivimos muy cerca de la Plaza de Constitución, como el Plaza Mayor en la parte vieja, y había mucha gente que bailó organizada con la música tradicional. Despues, había un concierto de jóvenes en Euskera de canciones de la guitarra eléctrica pero también con la pandereta y la acordeón, y cantaron las canciones muy tradicionales. Pensaba que estaba en otro país, porque todo estaba en Euskera. Aunque todas las señales tienen castellano también, el Euskera es una idioma tan fuerte (aún escrita), con muchísimos consonantes, con muchos K, X y Ts que dominaba mi visión y no podía ver las palabras en castellano.

Aunque no entiendo nada de la idioma, me encanta la comida del norte. Aprendí que San Sebastian es una ciudad con lo más estrellas de Michelin para los restaurantes, aún más que París, y la gastronomía allí es buenísima. Fuimos a dos restaurantes que tenían estrellas de Michelin, pero ahora no, y eran riquisimos. Mi favorito fue el Restaurante Ni Neu, donde pedimos el menú del día de sólo 25 euros pero sacaba partido del dinero. Comí un rabo de toro buenísimo, una torrija buenísima y toda la comida y el restaurante fue muy bonito. Ojalá que pueda quedarme allí y probar más comida, porque aún un bar pequeño tiene pintxos riquisimos.

Me encanta el País Vasco porque es tan diferente que Madrid. Hay mucha más naturaleza y es mucho más verde. Las casas de piedra o de madera me recuerda de las cabañas de vacaciones en las películas. Si tengo la oportunidad, querría ir a un pueblo vasco porque me parece que tienen una identidad única y muy diferente.

Viaje al norte

Este fin de semana, fui a País Vasco con mi novio. Fuimos a Bilbao y San Sebastian, quizás las dos ciudades más conocidas en el norte.

Cogimos el Renfe para ir al norte, y obviamente, durmí en el viaje de 5 horas. Cuando me desperté, tuve un choque porque no pude ver nada afuera de las ventanas porque había tanta niebla. Parecía una escena en una película de horror. Todavía no entiendo porque hay tanta niebla en un lugar muy lejos del mar, pero parece algo común a lo largo del viaje. Había un momento cuando estabamos cerca de las montañas, y pienso que verdaderamente estabamos en las nubes porque estaba viendo los nubes sobre las montañas, y el próximo minuto, no podía ver nada.

Bilbao es una ciudad muy pequeñita, y todo está acesible en pie, aunque tiene un sistema de tranvía muy conviniente. Me gusta mucho el tranvía porque es como el metro, pero al mismo tiempo, es como el autobus. El horario es muy regular como el metro, pero me gustan las vistas, algo que el metro no tiene. Fuimos al Museo de Bellas Artes y también el Museo Guggenheim, los lugares de interés más famosos de Bilbao.

Me sentí la identidad vasca mucho más en San Sebastian. No sé si había una feria o un festivo, pero vivimos muy cerca de la Plaza de Constitución, como el Plaza Mayor en la parte vieja, y había mucha gente que bailó organizada con la música tradicional. Despues, había un concierto de jóvenes en Euskera de canciones de la guitarra eléctrica pero también con la pandereta y la acordeón, y cantaron las canciones muy tradicionales. Pensaba que estaba en otro país, porque todo estaba en Euskera. Aunque todas las señales tienen castellano también, el Euskera es una idioma tan fuerte (aún escrita), con muchísimos consonantes, con muchos K, X y Ts que dominaba mi visión y no podía ver las palabras en castellano.

Aunque no entiendo nada de la idioma, me encanta la comida del norte. Aprendí que San Sebastian es una ciudad con lo más estrellas de Michelin para los restaurantes, aún más que París, y la gastronomía allí es buenísima. Fuimos a dos restaurantes que tenían estrellas de Michelin, pero ahora no, y eran riquisimos. Mi favorito fue el Restaurante Ni Neu, donde pedimos el menú del día de sólo 25 euros pero sacaba partido del dinero. Comí un rabo de toro buenísimo, una torrija buenísima y toda la comida y el restaurante fue muy bonito. Ojalá que pueda quedarme allí y probar más comida, porque aún un bar pequeño tiene pintxos riquisimos.

Me encanta el País Vasco porque es tan diferente que Madrid. Hay mucha más naturaleza y es mucho más verde. Las casas de piedra o de madera me recuerda  de las cabañas de vacaciones en las películas. Si tengo la oportunidad, querría ir a un pueblo vasco porque me parece que tienen una identidad única y muy diferente.

Viaje al norte

Este fin de semana, fui a País Vasco con mi novio. Fuimos a Bilbao y San Sebastian, quizás las dos ciudades más conocidas en el norte.

Cogimos el Renfe para ir al norte, y obviamente, durmí en el viaje de 5 horas. Cuando me desperté, tuve un choque porque no pude ver nada afuera de las ventanas porque había tanta niebla. Parecía una escena en una película de horror. Todavía no entiendo porque hay tanta niebla en un lugar muy lejos del mar, pero parece algo común a lo largo del viaje. Había un momento cuando estabamos cerca de las montañas, y pienso que verdaderamente estabamos en las nubes porque estaba viendo los nubes sobre las montañas, y el próximo minuto, no podía ver nada.

Bilbao es una ciudad muy pequeñita, y todo está acesible en pie, aunque tiene un sistema de tranvía muy conviniente. Me gusta mucho el tranvía porque es como el metro, pero al mismo tiempo, es como el autobus. El horario es muy regular como el metro, pero me gustan las vistas, algo que el metro no tiene. Fuimos al Museo de Bellas Artes y también el Museo Guggenheim, los lugares de interés más famosos de Bilbao.

Me sentí la identidad vasca mucho más en San Sebastian. No sé si había una feria o un festivo, pero vivimos muy cerca de la Plaza de Constitución, como el Plaza Mayor en la parte vieja, y había mucha gente que bailó organizada con la música tradicional. Despues, había un concierto de jóvenes en Euskera de canciones de la guitarra eléctrica pero también con la pandereta y la acordeón, y cantaron las canciones muy tradicionales. Pensaba que estaba en otro país, porque todo estaba en Euskera. Aunque todas las señales tienen castellano también, el Euskera es una idioma tan fuerte (aún escrita), con muchísimos consonantes, con muchos K, X y Ts que dominaba mi visión y no podía ver las palabras en castellano.

Aunque no entiendo nada de la idioma, me encanta la comida del norte. Aprendí que San Sebastian es una ciudad con lo más estrellas de Michelin para los restaurantes, aún más que París, y la gastronomía allí es buenísima. Fuimos a dos restaurantes que tenían estrellas de Michelin, pero ahora no, y eran riquisimos. Mi favorito fue el Restaurante Ni Neu, donde pedimos el menú del día de sólo 25 euros pero sacaba partido del dinero. Comí un rabo de toro buenísimo, una torrija buenísima y toda la comida y el restaurante fue muy bonito. Ojalá que pueda quedarme allí y probar más comida, porque aún un bar pequeño tiene pintxos riquisimos.

Me encanta el País Vasco porque es tan diferente que Madrid. Hay mucha más naturaleza y es mucho más verde. Las casas de piedra o de madera me recuerda  de las cabañas de vacaciones en las películas. Si tengo la oportunidad, querría ir a un pueblo vasco porque me parece que tienen una identidad única y muy diferente.

Los españoles amables

Mis padres solamente ha estado aquí en España menos de una semana, pero ya estamos de acuerdo de que los españoles, no todos, pero muchos, son más amables a la gente que puede hablar español. Por ejemplo, fuimos a un restaurante en Barcelona que se llama El Cuatre Gats. Es famoso porque Picasso diseñó el menu y por eso, hay muchas turistas que lo visitan y comen allí. Mi padre no habla mucho inglés, pero cuando preguntó al camarero sobre un plato, el camarero respondió bruscamente y pareció casi molestado. Por otro lado, cuando empecé a hablar en español, el camarero fue mucho más amable y aún bromeó con nosotros.

No estoy quejando que los españoles son maleducados con las turistas, sino que estoy alegre que ahora que he vivido en España casi tres meses y mi español ha mejorado, puedo comunicar con la gente nativa. Más importante, estoy feliz que la gente están dispuesto a hablar y charlar conmigo. También cuando fuimos a un bar para picar y tomar algo, el camarero fue muy interesado y hablamos sobre mis estudios aquí.

Nunca tuve la idea que los españoles son antipaticos a la gente que no hablan español, pero es posible que no me di cuenta de esto porque siempre he tratado de hablar con ellos en español. Sin embargo, definitamente he fijado en que ahora que mi español ha mejorado un poquito, la gente es muy abierta a conversaciones.

No creo que mis otros sentimientos sobre Madrid han cambiado mucho porque nunca he tenido sentimientos extremos de rechazo o de infatuación sobre Madrid.